además de añadir a tu recetario nuevos platos para tus invitados, deberás tener guardado bajo la manga un buen vino con el que refrescar a tus amigos. ¿Y qué mejor que un Sauvignon Blanc? La uva Sauvignon Blanc es originaria de Francia y por ser una cepa resistente, se ha extendido su cultivo a distintos países. Sus notas varían de acuerdo al lugar donde se elabore el vino. Sin embargo, a pesar de la zona geográfica en la que se encuentre, conserva su prestigio, distinción y excelencia. Ha tenido una magnífica adaptación en el terreno de Rueda, donde se encuentra la bellísima Finca La Colina de Vinos Sanz. Los vinos Sauvignon Blanc, se sirven con una temperatura de 9 a 11°C, de manera que se puedan apreciar sus aromas y sabores. Son ligeros, muy aromáticos y de intensa acidez. Te damos 4 razones de peso de por qué nuestra elección favorita para estos momentos es un Sauvignon Blanc. Estamos seguros de que en cuanto llegues al final del artículo, pensarás como nosotros. ¡Adelante!
1. La Magia del blanco
Aunque un buen vino merece la pena ser disfrutado en cualquier época, el calor del verano pide un vino refrescante. El vino blanco es, por derecho propio, uno de los más frescos que podrás encontrar en el mercado. Porque es un vino fácil de disfrutar, sumamente versátil y una excelente opción para deleitarse al contemplar una cálida puesta de sol. Además, presentarlo dentro de una buena cubitera añadirá clase a tu mesa, ¡y se mantendrá a la temperatura perfecta toda la velada!2. El acompañamiento perfecto para los aperitivos
Muchas veces nos encontramos sin ideas para la bebida del aperitivo. ¿Qué servimos? ¿Cerveza y después el vino? ¿No le sentará mal a los invitados mezclar varias bebidas? Por suerte, el vino blanco no sólo funciona fenomenal para acompañar la cena; su textura, sabor y frescura es ideal para ofrecer como primera bebida a nuestros invitados. Además, el Sauvignon Blanc es especialmente indicado para acompañar los aperitivos. Una vez comenzada la cena, será perfecto para acompañar productos del mar como mariscos y pescados. También combina bien con comidas picantes, ensaladas de frutas y carnes. Además, no podemos olvidar la excelente relación que tiene con los quesos cremosos y suaves, como el de cabra.


